En plena parálisis del Congreso y con el dólar blue marcando un fuerte descenso, la imposición a los diferentes tipos de rentas sigue siendo objeto de debate. A la espera de que se lleven a cabo las reformas fiscales anunciadas por Milei, una de las actividades que mayor confusión ha generado en torno a la aplicación de impuestos son las apuestas. ¿Qué porcentaje se retiene de estas? Y lo que es más importante, ¿es obligatorio declarar cualquier ganancia obtenida de una apuesta? ¿Qué pasa si decido no registrarlas en la Renta? Eso es lo que trataremos de responder a lo largo de este artículo.
Así es. Si echamos un vistazo a la página web de la AFIP, el organismo determina qué tipos de premios quedan sujetos al gravamen. En este caso, todos los beneficios generados en loterías, rifas y concursos de apuestas de pronósticos deportivos distintos de las apuestas de carreras hípicas, organizados en el país por entidades oficiales o por entidades privadas con la autorización pertinente, deben ser declarados pertinentemente en la Renta. Esto también se aplica a los slots a cualquier sitio de juegos de azar como Mega Casino, como los juegos de ruletas y tragaperras, además de sus derivados.
En cuanto a la mínima cantidad exenta, se salvan los premios cuyo monto neto no exceda 1.200 dólares. En caso de que el importe del premio supere dicho límite, la determinación del impuesto se efectuará sobre el total del monto imponible, como se recoge en la Ley 20.630, Art. 5 RG 1588/03. Recordemos que la base imponible será la que resulte de aplicar al monto neto de cada premio, el 90 % del mismo, menos la deducción de los descuentos que sobre él provean las normas que regulen el juego o concurso.
