En medio de la fuerte crisis social y económica que atraviesa el país, se conocieron los datos de pobreza del segundo semestre del 2023, que trepó al 41,7%, lo que implica unos 19,4 millones de argentinos que no llegan a cubrir sus necesidades básicas.
La medición realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) corresponde al periodo julio-diciembre del año pasado, en donde se especifica que en el caso del dato de indigencia el porcentaje de la población afectada fue del 11,9%, es decir unas 5,5 millones de personas.
En relación con las cifras del primer semestre del 2023, la pobreza escaló en dos puntos y medio, ya que se encontraba en el 39,2%. El deterioro de la calidad de vida de los argentinos vino de la mano de la fuerte escalada inflacionaria y el estancamiento de la económica productiva que se gestó durante el gobierno encabezado por Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
