El olor a pescado es algo normal, ya sea que esté fresco o cocido, debido a su composición. Para que no se impregne en toda la casa cuando lo usás en la cocina, seguí los siguientes trucos.
1- Dejá el aire fluir
Abrí las ventanas para dejar entrar un poco de aire fresco con el método de ventilación cruzada, es decir abriendo las que se encuentren enfrentadas si la disposición de tu hogar te lo permite. También podés refrescar en las piezas interiores usando un ambientador.
