A la hora de elegir un colchón para que tus hijos descansen hay varios aspectos que a considerar y que se detallan a continuación.
Es clave que sea firme y cómodo, nunca blando. Uno bueno con la firmeza adecuada previene problemas como la muerte súbita del lactante. Además, ha de estar fabricado con materiales transpirables e hipoalergénicos, para evitar que pueda desarrollar alergias y problemas respiratorios. Un buen tratamiento antiácaros es otro de los requisitos que debe cumplir.

Cuando ya sea demasiado grande para dormir en la cuna y tenga que pasar a una cama adecuada, que en general ocurre entre los 18 meses y los dos años, más importante que la cama en sí, es encontrar el colchón adecuado que le servirá, por regla general, hasta los diez años aproximadamente.
