La Justicia argentina estableció una prohibición de contacto entre Fabiola Yáñez y Alberto Fernández en medio del conflicto judicial que incluye acusaciones mutuas de violencia de género, hostigamiento y amenazas.
La medida, dispuesta por el juez Christian Brandoni, prohíbe a la expareja del entonces primer mandatario mantener cualquier tipo de comunicación directa o indirecta con él, con excepción de asuntos relacionados con la patria potestad del hijo que tienen en común, Francisco Fernández.
La restricción, vigente por un período inicial de 90 días, también ordena a ambas partes abstenerse de difundir información relacionada con su hijo menor de edad o con la causa judicial en curso. El objetivo de esta medida es evitar un mayor deterioro en el entorno familiar, en un caso que ya ha captado la atención pública y generados debates en diversos espacios.
