Pablo Otero, conocido como el Señor del Tabaco por su influencia en el sector por medio de la Tabacalera Sarandí que dirige, quedó nuevamente en la mira de la ex AFIP, ahora ARCA, luego de que esta agencia detectara una nueva maniobra para evitar pagar impuestos y vender atados de cigarrillos sin control.
ARCA reveló que entre los meses de octubre y diciembre de 2024 la tabacalera de Otero distorsiono información que debía entregar al organismo de recaudación sobre la cantidad de estampillas que recibió y utilizó para adherir en cada paquete de cigarrillos. Dichas estampillas son instrumentos de control y trazabilidad que utiliza ARCA para cobrar los impuestos de cada atado vendido.
La entrega de estampillas a las tabacaleras se realiza en forma rigurosa y cada una de estas debe rendir cuentas a ARCA sobre la cantidad utilizada en relación al total entregado, y si hubo algunas que se dañaron en el proceso. Se trata de un tramite obligatorio y sirve para controlar las ventas y poner en marcha el pago de tributos sobre las mismas.
