Un estudio científico identificó un tercer estado de la biología que viene a romper el esquema marcado por la vida y la muerte de un organismo. Dicho hallazgo se centra en el descubrimiento de células que pueden seguir con su funcionamiento incluso después de la vida de un ser vivo.
La investigación, llevada a cabo por la Sociedad Estadounidense de Fisiología, reveló que estas células pueden llegar a funcionar hasta unos 60 días después de que un órgano muere, lo cual abre las puertas a aplicaciones para la salud que antes parecían impensadas o eran especulaciones sin base científica.
Estos llamados “biobots” celulares tienen el potencial para revolucionar áreas como la medicina regenerativa, pues permitirían reparar neuronas dañadas, administrar medicamentos de forma más eficiente y eliminar tumores en forma precisa y no invasiva.
El estudio plantea preguntas inquietantes como cuándo muere realmente una célula y si la muerte puede ser reversible en ciertos casos. Según los investigadores que identificaron este tercer estado biológico, el mismo puede extenderse hasta 60 días, tras los cuales las células que seguían operando finalmente dejan de funcionar.
