Jueves, 27 de agosto 2026

Trucos para conservar los embutidos y el queso una vez abiertos

Disfrutar de una buena tabla de quesos y embutidos es un placer, pero es importante saber cómo conservar lo que sobra. Muchas veces, se recurre al papel film o al de aluminio para intentar mantenerlos frescos, sin embargo, estos métodos no siempre son la mejor opción.

En la heladera, el frío reseca los alimentos, altera su sabor y puede terminar arruinando su textura. Los embutidos curados, como el jamón, el lomo o el chorizo, pierden humedad con facilidad si no se almacenan correctamente. Lo mismo ocurre con los quesos, que al estar expuestos al aire pueden endurecerse o desarrollar moho antes de tiempo.

Aunque parezca una solución práctica, envolverlos en plástico o aluminio no garantiza la conservación óptima. La clave está en minimizar el contacto con el aire sin sellarlos por completo.

Fuente: Nexofin

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