El exdiputado provincial Germán Kiczka declaró en el juicio en su contra y aseguró que la causa responde a una “persecución política”. En el mismo proceso también está imputado su hermano, Sebastián Kiczka, y ambos enfrentan acusaciones por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil.
En su declaración, Sebastián Kiczka, además acusado de abuso sexual simple contra una menor, negó los cargos y aseguró que nunca tuvo “ninguna relación” con una adolescente ni intentó huir. Sin embargo, admitió la tenencia del material y atribuyó su accionar a una “enfermedad o compulsión psicológica”. Por su parte, Germán Kiczka también rechazó las acusaciones de fuga, aunque estuvo prófugo durante seis días hasta ser capturado en Corrientes. Según explicó, se encontraba en la provincia para “asistir a un retiro espiritual”.
El proceso judicial se basa en una denuncia iniciada tras informes internacionales enviados desde Estados Unidos a la Fiscalía Especializada de Buenos Aires, que detectaron direcciones IP vinculadas a la descarga y distribución de material de abuso infantil. Estas direcciones llevaron a un domicilio en Misiones, donde residían los acusados.