El fútbol de Brasil atraviesa horas de máxima tensión institucional luego de la confirmación de Carlo Ancelotti como nuevo entrenador de cara al Mundial 2026. Este jueves, la Justicia ordenó la destitución de Ednaldo Rodrigues como presidente de la Confederación Brasileña de fútbol y nombró de forma provisoria como interventor a Fernando Sarney.
La decisión fue tomada por el juez Gabriel de Oliveira Zefiro, quien también exigió la convocatoria a elecciones lo antes posible para conformar una nueva junta directiva. El fallo, que sorprendió a todos en el mundo del fútbol, responde a una serie de irregularidades detectadas en el proceso judicial que había permitido a Rodrigues mantenerse en el cargo tras una interna feroz dentro de la cúpula de la CBF.
La caída del ex presidente reconfigura el mapa del poder en el fútbol brasileño y podría tener impacto directo en la preparación de la selección de cara a sus próximos compromisos. El interventor Fernando Sarney tendrá a su cargo el manejo provisorio de la entidad hasta que se celebren nuevas elecciones.
Brasil, que actualmente marcha en una posición incómoda en las Eliminatorias Sudamericanas, atraviesa así un terremoto dirigencial que revive los fantasmas del pasado reciente y genera incertidumbre sobre el rumbo institucional de una de las federaciones más poderosas del continente.
