Un arroz blanco, unos vegetales al horno o unas tostadas pueden volverse un plato espectacular con una buena salsa. Estas opciones caseras, fáciles y llenas de sabor, son ideales para preparar en pocos minutos y tener siempre a mano.
1. Pesto de rúcula
Una versión más intensa y económica que el pesto clásico.
Cómo se hace: procesá una taza de rúcula, ¼ taza de nueces o almendras, un diente de ajo, tres cucharadas de aceite de oliva, sal y un chorrito de jugo de limón.
