El ajo es fácil de mantener y dura mucho tiempo si lo guardás bien. A continuación, trucos para que no pierda sabor y aroma; y en caso de ser algo inevitable, cómo evitarlo o compensar esa falta de intensidad que tanto nos gusta en este ingrediente.
Dónde guardarlos:
Ajo fresco
– Cabezas y dientes de ajo enteros y sin pelar
