Después de un buen almuerzo, es muy común que nos tiente una taza de café o té. Ya sea por costumbre, por disfrutar del sabor o para combatir la modorra post comida, muchas personas los eligen como cierre ideal. Pero, ¿es tan buena idea como parece? ¿Hay algún riesgo para la salud?
El dilema del hierro
El principal punto a tener en cuenta tiene que ver con el hierro, especialmente el que proviene de los alimentos de origen vegetal, como las legumbres, las verduras o los cereales integrales. A ese tipo se lo llama “no hemo”, y tiene una absorción más limitada en el cuerpo.
