Con un clima de profunda tristeza y dolor, familiares, amigos y compañeros dieron el último adiós a Thiago Correa, el nene de 7 años que murió baleado en Ciudad Evita, en medio de un intento de robo ocurrido la semana pasada.
El velatorio comenzó el domingo por la tarde en la cochería Casa Dauria, en San Justo, y se extendió hasta la mañana del lunes. Luego, el cortejo fúnebre recorrió el Colegio Santa Rosa, donde Thiago cursaba sus estudios, y el Club Unidos de La Tablada, su lugar de esparcimiento y donde jugaba al fútbol.
Por último, familiares y allegados se dirigieron al cementerio Parque para darle sepultura.
