Este sábado comenzaron los octavos de final del Mundial de Clubes, instancia en la que no estarán Boca Juniors y River Plate. Los equipos argentinos ya están en Buenos Aires después de sus eliminaciones en fase de grupos, mientras que los otros cuatro participantes de CONMEBOL siguen en Estados Unidos.
En la sección de The Athletic, el New York Times tituló: “Adiós Argentina. El Mundial de Clubes extrañará a tu afición, pero no a tu fútbol”. Tanto Boca como River le dieron color y calor -como ningún otro equipo de las demás Federaciones- a los fríos estadios yankees, pero eso parece no haber bastado para el espectáculo.
El Xeneize se les plantó a los equipos europeos y cuando parecía haberse acercado a su gente, en el último partido tiró todo por la borda no pudiéndole ganar a un equipo semi amateur de Oceanía. River, en cambio, con un grupo más accesible para proyectar los octavos de final, acabó eliminado en un grupo con el Inter de Milán, un equipo mexicano y otro japonés.
Una de los párrafos destacados para mal fue la riña que inició Marcos Acuña contra Dumfries en el final de River vs. Inter de Milán: “Hermoso? ¿Maravilloso? No tanto. Esto fue horrible, indigno. Fue el resumen de este Mundial de Clubes, no solo para River, sino para el contingente argentino en general”.
Para Jack Lang el problema es más profundo y excede a los dos equipos más grandes del fútbol argentino: “Boca y River tienen una afición colosal, pero han sufrido económicamente debido a la crisis financiera que se extiende por Argentina . Sus ingresos, en particular los provenientes de patrocinios y marketing, son inferiores a los de los grandes clubes brasileños, que pueden permitirse fichar y pagar mejores jugadores”.
“A pesar del estruendo y la furia en las gradas, han convertido esa diferencia en un abismo”, concluyó.
Riquelme, el “populista”
Jack Lang no vio positivo el cambio de Fernando Gago por Miguel Ángel Russo: “Su decisión de traer de vuelta al veterano entrenador Miguel Ángel Russo en vísperas del torneo ahora parece un acto de nostalgia y populismo descarado”.
Lo cierto es que Miguelo es técnico de Boca por segunda vez bajo el mandato de Riquelme. Ya en Buenos Aires, la próxima semana volverá al trabajo para preparar un segundo semestre con el Torneo Clausura y la Copa Argentina.
Román Riquelme abrazando a Russo en su presentación.
Gallardo, sin “hambre”
“River es mejor equipo que Boca”, asegura el artículo. Sin embargo, el periodista se preguntó algo que en Nuñez no se ha abordado en el tiempo que lleva Marcelo Gallardo en su segundo ciclo: “¿Aún tiene el hambre de gloria?”
El Muñeco es Palabra Santa en River tras el exitoso primer ciclo como entrenador (2014-2022). Así como es el líder deportivo de la institución -el presidente Jorge Brito le dio las llaves del club-, también es el principal señalado por el mal armado de plantel.
El técnico les pide perdón a los hinchas tras la eliminación en Seattle.
