El frío modifica los hábitos de higiene de las mascotas. Bañarlas demasiado seguido puede resecar su piel, pero no hacerlo nunca también trae problemas. Por lo que encontrar el equilibrio es la clave.
¿Hace falta bañarlos en invierno? Sí, pero no tan seguido como en otras épocas. El baño ayuda a eliminar suciedad, pelo muerto, olores y a mantener la piel sana. Sin embargo, el exceso puede alterar el pH natural y resecar la piel, sobre todo cuando hay calefacción, poca ventilación o el animal no se seca del todo bien.
¿Cada cuánto conviene bañarlos?
