Es común elegir algo rápido como una galletita, una barrita o una tostada sola con mermelada para la merienda. El problema es que esos alimentos tienen alto índice glucémico: elevan la glucosa muy rápido, pero también cae enseguida. El resultado es hambre precoz, poca energía o ganas de seguir comiendo.
Para lograr una buena saciedad, es clave que esta comida tenga al menos dos de estos tres componentes:
– Proteína (huevo, yogur, queso, frutos secos, leche)
– Fibra (frutas con cáscara, pan integral, semillas, avena)
