Es común que los chicos atraviesen etapas en las que sienten miedo a dormir solos. Puede deberse a pesadillas, a la oscuridad o simplemente a la necesidad de sentirse acompañados. Pero con paciencia y estrategias adecuadas, como algunas que se detallan a continuación, podés ayudarlos a ganar confianza.
Validá sus emociones
No minimices lo que siente. Decir frases como “no pasa nada” puede hacer que se sienta incomprendido. Mejor es escuchar y mostrar empatía, transmitiéndole seguridad.
Creá una rutina relajante
