Mantener los espejos limpios puede parecer sencillo, pero algunos hábitos al hacerlo terminan dejando marcas, vetas o un aspecto apagado. Prestar atención a los detalles puede marcar la diferencia entre un espejo brillante y uno opaco.
Usar demasiado producto
El exceso de limpiador líquido deja residuos que se secan en la superficie y generan vetas. Lo mejor es aplicar una cantidad moderada y distribuirla bien.
No secar correctamente
