El caso de Malcom Braida en Boca está llamando la atención. El futbolista, que llegó como refuerzo a pedido expreso de Miguel Ángel Russo, atraviesa un presente complicado y ya lleva varios partidos sin sumar minutos oficiales con la camiseta del Xeneize.
El ex jugador de San Lorenzo fue una de las incorporaciones más destacadas del último mercado, y su arribo generó expectativas por su versatilidad para moverse como volante o lateral por la izquierda. Sin embargo, después de algunos encuentros iniciales en los que fue titular, su participación se fue reduciendo hasta desaparecer por completo de las convocatorias.
Braida disputó siete partidos desde su llegada, incluyendo el Mundial de Clubes, cuatro de ellos desde el arranque, pero nunca logró afianzarse en el once inicial. A partir del encuentro frente a Independiente Rivadavia, Russo decidió dejarlo afuera de la lista de concentrados, decisión que se mantuvo en los compromisos posteriores.
Mientras tanto, jugadores como Brian Aguirre fueron ganando terreno y se convirtieron en opciones más utilizadas por el entrenador. Esta situación genera sorpresa, ya que Braida había sido uno de los pedidos específicos de Russo durante el armado del plantel.
Por ahora, el cuerpo técnico no dio explicaciones públicas sobre los motivos de su ausencia. En el club aseguran que no se trata de una lesión, sino de una decisión táctica. El futbolista sigue entrenando con normalidad, esperando una nueva oportunidad para volver a meterse entre los convocados.
El futuro de Braida en Boca es una incógnita, pero su falta de minutos empieza a generar interrogantes sobre qué lugar ocupará en los planes del equipo en lo que resta del semestre.
