Brooke Rollins, la secretaria de Agricultura del gobierno de Donald Trump, afirmó este martes que la Argentina “enfrenta un problema de fiebre aftosa” al referirse a la posible importación de carne vacuna.
La declaración resultó un error ya que el país no registra casos desde hace 24 años y su estatus como país libre de la enfermedad fue ratificado este año por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
La funcionaria sostuvo en una entrevista con CNBC que el Departamento de Agricultura está evaluando los riesgos para la industria local, pero adelantó que habrá novedades “en los próximos días” y que el volumen importado “no será mucho”.
