La almohada es uno de los elementos más importantes para el descanso, pero muchas veces no le prestamos la atención que merece. Con el tiempo, pierde firmeza, acumula ácaros y deja de brindar el soporte adecuado, lo que puede afectar tu postura y la calidad del sueño. Estas son algunas señales de que llegó el momento de reemplazarla.
Dolor de cuello o espalda al despertar
Si notás rigidez en el cuello, dolor en los hombros o molestias en la espalda al levantarte, puede ser que tu almohada ya no esté sosteniendo bien la cabeza y esté forzando la postura.

