El acuerdo alcanzado entre el gobierno del presidente Javier Milei y la administración de Estados Unidos generó un conflicto de posturas y tensiones dentro del Congreso Nacional. Tanto el Senado como la Cámara de Diputados se encuentran a la espera de recibir los documentos celebrados entre ambos países. Ante el conocimiento de los puntos pactados, la oposición ya manifestó su reclamo por la presencia del canciller Pablo Quirno para que brinde explicaciones en las comisiones del Parlamento.
La Casa Rosada es consciente de que los tratados internacionales, especialmente aquellos destinados a la adopción de estándares globales en materia de protección de propiedad intelectual, deben ser aprobados por el Poder Legislativo. Una fuente del gabinete nacional anticipó que los documentos que contienen los compromisos detallados serán enviados a las cámaras legislativas para su ratificación.
Uno de los negociadores en Washington, el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, brindó su visión sobre el pacto. Cacace señaló que “el acuerdo entre nuestro país y Estados Unidos abre los respectivos mercados recíprocamente y nos pone en línea con estándares internacionales para el comercio, necesarios para la integración de Argentina con el mundo”.
Desde la oposición, el diputado Santiago Cafiero, excanciller peronista, expresó críticas contundentes al acuerdo. Cafiero sostuvo que “este tipo de acuerdos nos condenan al patio trasero del valor agregado: volvemos al rol de proveedor barato mientras otros se quedan con la tecnología, la renta y las decisiones. Es un retroceso en nuestra capacidad de desarrollo”. Además, añadió que la firma unilateral debilita al Mercosur, al quitarle al bloque “su fuerza principal, que es negociar junto y con peso propio”.
