Luego de la escandalosa semifinal del reducido en la que Deportivo Madryn por 1-0 ante Deportivo Morón (1-1 en el global, pero con ventaja deportiva el elenco patagónico), el Tribunal de Disciplina de la AFA resolvió suspender a un jugador del club sureño y a seis del Gallo.
La Asociación del Fútbol Argentino castigó a Germán Rivero, del Aurinegro, y a Joaquín Livera, Gastón González, Julio Salva, Franco Lorenzón, Emilio Lazza y Elías Contreras, del club bonaerense.
Rivero, goleador del equipo de Madryn mantuvo una pelea a golpes de puño con tres jugadores del equipo de la zona oeste de Buenos Aires., mientras que Gastón González (Morón), comenzó con el conflicto ni bien sonó el pitazo inicial.
Por su parte, el arquero Salvá fue rociado con gas pimienta por la policía, al igual que sus compañeros del Gallo Ivo Constantino, Juan Manuel Cabrera, Gastón Gonzalez y Matías Cortave, cuando las intenciones eran calmar las aguas en medio de un clima donde llovían las patadas y los puñetazos. Por otra parte, Carlos Pereyra, quien ofició de entrenador de Morón por la sanción de Walter Otta, también fue penalizado.

Javier Martín, vocal de la dirigencia de Deportivo Morón, explotó tras los incidentes y en su momento relató ante los medios: “Estábamos rodeados: había mujeres, había chicos. Nos llenaron de piedrazos, de proyectiles, de botellazos. Tuvimos que pelear: con hinchas, con la Policía. Entró la Policía montada”.
Además, señaló a Ricardo Sastre (presidente de Aurinegro) y a su hermano Gustavo Sastre, intendente de la ciudad de Madryn: “Fue una entrega, a nivel policial y a nivel dirigencial. Piensen que el Intendente que manda acá es uno de los dirigentes del club; el ex Vicegobernador también”, comentó en diálogo con el portal “Che Morón” y finalmente sentenció: “No hay muertos de casualidad. Porque nosotros no somos de entrar en pánico ni de separarnos. Pero si hubiese pasado eso y si no hubiera habido gente que protegía al resto que se empezaba a dispersar por pánico, tenemos que lamentar muertos”.
