El sol puede ser tan beneficioso como dañino para el pelo. Al igual que la piel, el cabello sufre los efectos de los rayos UV, el calor, el cloro y la sal del mar, que lo resecan y lo vuelven más frágil. Para evitarlo, conviene adoptar algunos cuidados simples antes y después de tomar sol.
Antes de exponerte al sol
Hidratación profunda: aplicá una mascarilla o baño de crema nutritivo al menos una o dos veces por semana. Esto fortalece la fibra capilar y mejora su resistencia ante el sol.
Usá protector capilar: existen sprays o cremas con filtro UV que crean una barrera contra los rayos solares. Son livianos y no dejan el pelo pesado.
