La Justicia resolvió reactivar la investigación por el crimen de Diego Fernández Lima, el adolescente desaparecido en 1984 cuyos restos fueron hallados este año en un terreno del barrio porteño de Coghlan. La decisión fue tomada por la Cámara Nacional de Apelaciones, que dejó sin efecto el sobreseimiento de Cristian Graf, propietario de la vivienda lindera al lugar donde se encontraron los restos, y ordenó que vuelva a ser investigado por el homicidio y un eventual encubrimiento.
El Tribunal consideró que el cierre anticipado de la causa fue prematuro y que no se habían agotado todas las medidas necesarias para determinar si el presunto homicida tuvo o no participación penal en los hechos. En ese sentido, los camaristas remarcaron que el expediente aún presenta hipótesis abiertas que ameritan ser profundizadas antes de descartar responsabilidades.
Entre los fundamentos, la resolución sostiene que existen datos objetivos que vinculan al imputado con la escena del crimen, principalmente porque habitaba la propiedad donde se presume que ocurrió el asesinato y posterior ocultamiento del cuerpo. A eso se suma que tanto el dueño de la casa como la víctima eran compañeros de colegio al momento de los hechos, circunstancia que fue respaldada por testimonios e informes incorporados al expediente.

