En nuestro país, desde hace casi siete décadas hoy se celebra el Día del Médico, buen momento para saludarlos y agradecerles su labor, y también para conocer por qué se festeja, motivo que no todos quizás conocen.
Se debe al Dr. Carlos Juan Finlay y Barrés, quien nació en la localidad cubana de Camagüey, el día 3 de diciembre de 1833. Su padre fue un médico de origen británico del que heredó la pasión por la profesión.
En 1865 el Dr. Finlay comenzó a ocuparse de la enfermedad, sus estudios resultaron en una hipótesis que presentó en 1881 ante la Academia de Ciencias de La Habana, el trabajo se titulaba “El mosquito hipotéticamente considerado como agente transmisor de la fiebre amarilla”.
En este describía las características y hábitos del mosquito y anunciaba el invaluable descubrimiento del contagio en seres humanos, en el informe exponía cinco casos donde se verificaba la propagación de la enfermedad por la picadura del mosquito.
