Franco Colapinto salió a respaldar a Kimi Antonelli después de que el joven piloto recibiera una fuerte oleada de ataques en redes tras el Gran Premio de Qatar. La situación se generó a partir de comentarios provenientes del entorno de Red Bull, donde se insinuó que Antonelli había favorecido de manera intencional a Lando Norris durante una maniobra de carrera.
Consultado por el tema en la previa del fin de semana de Abu Dabi, Colapinto cuestionó que ciertas declaraciones públicas queden sin responsabilidad, especialmente cuando terminan generando un ambiente hostil hacia pilotos jóvenes.
El argentino señaló que a los corredores se los sanciona por expresiones menores, mientras que comentarios mucho más graves no reciben ningún tipo de consecuencia, y consideró necesario revisar esa diferencia. Sin mencionar a nadie en particular, remarcó que algunas opiniones “generan odio”, un mensaje claro hacia quienes encendieron la polémica.
La maniobra que desató todo ocurrió cuando Antonelli perdió el control al entrar en una curva, algo que desde el box de Mercedes explicaron como un error propio del límite competitivo y no como una acción deliberada. Pese a eso, la sospecha inicial fue suficiente para disparar una escalada en redes que afectó al piloto de 18 años.
Colapinto, que conoce de cerca la presión que envuelve a la categoría, pidió no alimentar ese tipo de reacciones y recordó que muchos de los ataques provienen de personas “detrás de un teclado”, ajenas al contexto real de carrera.
El gesto del argentino se suma a la defensa del equipo alemán y a los intentos por desactivar una polémica que creció de manera desmedida. El episodio vuelve a poner en discusión el rol de las palabras en un deporte hiperexpuesto, donde una frase mal planteada puede desencadenar consecuencias reales para los protagonistas
