El cierre del año encuentra al Gobierno enfocado en una carrera contra el tiempo: lograr que el Presupuesto 2026 sea aprobado en el Congreso antes de finalizar diciembre. Para eso, la mesa política libertaria desplegó una ofensiva parlamentaria destinada a asegurarse el quórum y el respaldo necesario en la Cámara de Diputados, donde en las últimas semanas se produjo un fuerte reordenamiento de bancas.
La Libertad Avanza terminó de consolidarse como la primera minoría con 95 diputados propios, una cifra que le permite al oficialismo moverse con mayor margen frente a la principal oposición y fortalecer posiciones en votaciones clave. La reorganización no fue casual: incluyó acuerdos internos con figuras del PRO, movimientos derivados de recambios legislativos y negociaciones discretas con gobernadores peronistas que habilitaron una reconfiguración del mapa político.
Con esa base, el oficialismo apunta a llegar a los 129 legisladores necesarios para sesionar en conjunto con aliados eventuales como sectores del PRO, la UCR y bloques provinciales. El objetivo es obtener dictamen de comisión antes del 15 de diciembre y llevar el proyecto al recinto apenas se cumplan los plazos reglamentarios.
