La situación de Ander Herrera se convirtió en uno de los temas centrales del cierre de año en Boca Juniors. El mediocampista de 36 años recibió licencia y viajó a España para pasar las fiestas con su familia, pero también para tomarse unos días y definir si continuará jugando o si dará por terminada su carrera profesional.
Si bien el jugador tiene contrato vigente con Boca hasta diciembre de 2026, en el club reconocen que la decisión final estará en sus manos. Herrera vivió una temporada complicada, marcada por lesiones musculares y varios períodos fuera del equipo, lo que lo llevó a disputar menos minutos de los esperados.
Este contexto alimenta la posibilidad de que el español evalúe la opción de retirarse, aunque desde el entorno Xeneize mantienen la expectativa de que regrese para sumarse a la pretemporada. Su experiencia y su presencia en el vestuario son valoradas, más allá de que su rendimiento estuvo condicionado por los problemas físicos.
La indefinición también está atravesada por el panorama institucional ya que Boca todavía no resolvió quién será el entrenador para el próximo año, un factor que Herrera también tendrá en cuenta al momento de decidir. El proyecto deportivo que se le presente podría ser determinante.
Por ahora, todo queda a la espera de la determinación que el futbolista tome durante su estadía en Europa. En el club aguardan que comunique si continuará un año más en la Ribera o si optará por dar un paso al costado y cerrar una carrera de más de veinte temporadas.
