Ni el más pesimista hubiese imaginado la temporada que tuvo Lewis Hamilton en Ferrari, la primera desde su arribo a la mítica escudería italiana desde Mercedes. El inglés confesó que serán unas vacaciones distintas y con una gran autocrítica.
Lewis logró terminar el año con una remontada del 16º al 8º en el GP de Abu Dabi, insuficiente para el siete veces campeón del mundo. Y tras ello, Hamilton dejó claro que necesitaba desconectar por completo durante el invierno europeo.
“Por ahora, solo espero que llegue el descanso. Desconectar, no hablar con nadie. Nadie podrá localizarme este invierno. No llevaré el teléfono conmigo. Estoy deseando que llegue ese momento. Desconectar por completo”.

Una temporada olvidable para el piloto. Además, las Ferraris tampoco compitieron con los McLaren. Hamilton llegó a tres eliminaciones en Q1 en clasificación, algo que ningún piloto a tiempo completo de los de rojo había protagonizado jamás.
En declaraciones recogidas por Motorsport, Hamilton deslizó que sus vacaciones serán diferentes lejos del ruido de las redes sociales: “Por lo general siempre he tenido el teléfono a mano, pero esta vez va a ir a parar a la maldita basura”.
Con o sin celular, eso no es determinante para un piloto de su talla. Pero lo que sí llamó la atención fue la frase sobre su futuro inmediato: “Por ahora no tengo planes para el año que viene. No estoy pensando en el año que viene, 2026 no está en mi radar por ahora”.
Hamilton dará vuelta la página y comenzará desde cero en la próxima campaña, tal y como lo harán todos los pilotos debido a los nuevos motores. “No hay nada que vaya a echar de menos de estos coches. Es tan simple como eso. No lo he disfrutado”, decía. “Ahora mismo solo pienso en Navidad, en pasar tiempo con mi familia, en estar presente y en recuperarme”, dijo con total frustración.
