El Tribunal Oral Federal 2, encargado de supervisar la ejecución de la pena de Cristina Kirchner, ordenó nuevas restricciones y permisos para su régimen de prisión domiciliaria en el edificio de San José 1111.
Entre las medidas más destacadas, la Justicia decidió limitar el ingreso irrestricto de letrados y contadores, quienes ahora deberán acreditar formalmente su rol. Según el tribunal, el objetivo es evitar que el domicilio funcione como una oficina política.
La resolución también incluyó la designación de un médico coordinador para centralizar la información sobre su estado de salud, tras detectar que la exmandataria recibía a diversos profesionales médicos sin un registro unificado.
Esta medida busca un control más riguroso sobre las personas que acceden al departamento. Asimismo, el tribunal mantuvo la vigilancia a través de la tobillera electrónica, cuya señal es monitoreada por la Dirección de Asistencia a Personas bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE).
