Javier Milei llegó este sábado a Foz de Iguazú para participar de una nueva cumbre del Mercosur con un objetivo político y económico definido: insistir en la necesidad de flexibilizar el bloque regional y avanzar hacia una mayor apertura comercial.
El encuentro, organizado por Brasil en el marco de su presidencia pro tempore, perdió peso específico tras la confirmación de que no se firmará aún el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.
El escenario no es el que se esperaba a comienzos de la semana. La expectativa inicial era que la cumbre sirviera como marco para anunciar, con presencia de autoridades europeas, la entrada en vigencia del tratado entre el Mercosur y la UE.
Sin embargo, la decisión de Bruselas de volver a postergar la firma —comunicada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen— desinfló la agenda y dejó al encuentro con un perfil más político que concreto.
