El Gobierno nacional busca desdramatizar la tensión política que se desató con el PRO luego de la polémica por la designación de los nuevos auditores de la Auditoría General de la Nación (AGN) y descarta que el episodio ponga en riesgo la coordinación parlamentaria en el Congreso.
En la Casa Rosada interpretan como “exagerada” la reacción del jefe del bloque amarillo en Diputados, Cristian Ritondo, quien recurrió a la Justicia para intentar frenar los nombramientos impulsados por el oficialismo.
La controversia se produjo en una semana compleja para el Ejecutivo, marcada por el fracaso de incluir un capítulo clave en el Presupuesto 2026 durante las sesiones extraordinarias y por el ruido político que generó la votación en la Cámara baja.
Aun así, en el entorno del presidente Javier Milei aseguran que no existe un quiebre real con uno de los socios legislativos más relevantes de La Libertad Avanza.
