No siempre hace falta una gran transformación para sentirse bien. A veces, un gesto mínimo puede cambiarte el día. Los mini hábitos son simples, realistas y tan efectivos que podés empezar a notar el cambio en cuestión de minutos.
1. Mové el cuerpo aunque sea un poco
Caminar unos minutos, estirarte o poner una canción y bailar libera endorfinas, las hormonas que mejoran el estado de ánimo. No hace falta hacer una rutina completa: lo importante es activar el cuerpo.
