La Fórmula 1 terminó su temporada con el título obtenido por Lando Norris y McLaren. Pero si hay algo que nos dejó esta temporada en la máxima categoría fue el haber tenido a 4 rookies en parrilla, algo que hace muchos años no ocurría.
Así como le pasó a Franco Colapinto en 2024, un piloto que fue rookie esta temporada y que compartió grilla con el argentino en Fórmula 2 tuvo un salto “complicado” a la Fórmula 1. En su primer año en la categoría Andrea Kimi Antonelli debió convivir con la presión de subirse a un monoplaza de un equipo de punta, como lo es Mercedes, y cargar con la expectativa de ser el reemplazo del 7 veces campeón, Lewis Hamilton.
El italiano de apenas 19 reveló detalles íntimos de como fue su primera temporada en la F1. Lejos de limitarse a lo deportivo, el impacto fue principalmente en su cabeza. El piloto de Mercedes AMG reconoció que este año ha dado un paso clave en su maduración personal: “Lo más importante de esta temporada es que me ha permitido hacer un salto mental que me será útil en el futuro”, explicó en una entrevista con La Gazzetta dello Sport.
El momento más complejo llegó a la mitad de campeonato, en Antonelli afloraron las dudas, la asfixiante presión de un equipo top y una sensación de no estar a la altura de las expectativas puestas en él. Kimi admitió que atravesó un período de fuerte desgaste psicológico, con cuestionamientos constantes sobre su propio nivel.
“Lloré. Durante ese período difícil, lloré mucho. Sufrí mucho, sobre todo mentalmente. Llegas a la Fórmula 1, es el sueño de tu vida, y después de un gran comienzo empezás a sentir que no estás al nivel que querés. Fue duro”.
Toto Wolff apareció como una figura central en su proceso y fue clave para sostenerlo anímicamente: “Tenemos una relación especial que este año se fortaleció. Supo motivarme y también ser duro cuando hacía falta”.
Pese a las dificultades, hubo momentos de buen nivel el italiano: la carga simbólica enorme de su debut en Melbourne, la pole en la Sprint de Miami, el primer podio en Canadá, el segundo puesto en Brasil y una sólida carrera en Las Vegas.
Dentro de sus grandes aprendizajes del año Antonelli dejo de obsesionarse con el resultado y empezó a escucharse más dentro del auto: “No sabía confiar en mi instinto. Aprendí a hacerlo, incluso al conducir”.
