El protector solar es clave para cuidar la piel, pero puede dejar marcas difíciles de quitar, ya que contiene aceites, filtros minerales y compuestos que, al mezclarse con el sudor o el agua, pueden oxidarse y dejar una mancha amarillenta o anaranjada, sobre todo en telas claras. Cuanto más tiempo pasa, más se fija al tejido.
Primer paso: actuar rápido
Apenas notes la mancha, enjuagá la prenda con agua fría para evitar que el producto se absorba. No uses agua caliente, porque eso puede sellar la mancha.

