Volver de la playa puede ser un placer… hasta que la arena invade cada rincón de la casa. Con algunos trucos simples podés mantenerla bajo control y disfrutar del verano sin limpiar obsesivamente todo el día.
1. Tené un “área de transición”
Colocá una alfombra vieja, toalla grande o tapete justo en la entrada para dejar las sandalias y los pies antes de avanzar más adentro. Esto atrapa gran parte de la arena antes de que llegue al living o la cocina.

