El conflicto entre la Nación y la provincia de Buenos Aires por el financiamiento de los hospitales Samic sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. Ante la falta de acuerdo con la gestión de Axel Kicillof para avanzar en la provincialización de estos centros de salud, el Gobierno libertario comenzó a evaluar alternativas de fondo que podrían modificar el esquema de administración vigente desde hace años.
Según confirmaron fuentes oficiales a La Nación, en la Casa Rosada se analizan distintos modelos de gestión para los cinco centros ubicados en territorio bonaerense, cuya conducción es compartida entre Nación y Provincia. Una de las opciones que gana terreno es la aplicación de un sistema de gerenciamiento privado, similar al que se utiliza en algunas regiones de España, donde los hospitales siguen siendo públicos pero su administración queda en manos de empresas privadas bajo contratos específicos.
Desde el Ejecutivo aseguran que, de avanzar esta iniciativa, se mantendrá garantizado el acceso a la salud para la población sin cobertura médica. El esquema en estudio contempla que el Estado financie la atención de los sectores vulnerables a través de un sistema de cápitas, mientras que la gestión privada se encargaría de optimizar recursos y mejorar el funcionamiento general de los establecimientos.
