No siempre hace falta comprar nada para que un espacio se sienta renovado. Con un poco de creatividad, lo que ya tenés puede transformarse en detalles deco con onda, funcionales y muy personales.
1. Reordená muebles para cambiar la energía
A veces un cambio de ubicación alcanza para que un ambiente se sienta nuevo. Probá mover el sillón, girar la mesa o crear un rincón de lectura con una lámpara y una manta.
2. Usá frascos y botellas como floreros
