Con el Presupuesto 2026 ya aprobado y la agenda económica parcialmente despejada, la Casa Rosada se prepara para reactivar una negociación clave que quedó congelada durante gran parte del último año: la cobertura de las vacantes en la Corte Suprema de Justicia. En el Gobierno confirman que será a partir de marzo cuando se retome el diálogo político con la oposición, tras el rechazo del Senado a los pliegos impulsados en 2025.
La decisión de postergar el debate judicial fue tomada por el propio Javier Milei, quien priorizó durante los últimos meses la sanción del gasto de este año y los proyectos incluidos en las sesiones extraordinarias. Con esos objetivos cumplidos, el Ejecutivo considera que el escenario político es más propicio para volver a intentar un acuerdo que permita completar el máximo tribunal, que hoy funciona con solo tres integrantes.
Actualmente, el máximo tribunal está integrada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. El Gobierno busca cubrir las dos vacantes disponibles luego de que la Cámara Alta rechazara los nombres de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, una derrota que dejó en evidencia las dificultades del oficialismo para reunir los consensos necesarios en el Congreso.

