Jueves, 22 de octubre 2026

Vivir con la televisión prendida aunque no la mires: cuando el silencio parece demasiado

Para muchos, la televisión funciona como ruido de fondo. Está encendida mientras se cocina, se ordena o se mira el celular, aunque nadie esté realmente atento a lo que pasa en la pantalla. No se la mira, pero se la escucha. Y eso tiene efectos.

El cerebro procesa los estímulos sonoros y visuales incluso cuando no se les presta atención consciente. Tener la tele prendida implica mantener activa una capa constante de información que el sistema nervioso debe filtrar todo el tiempo.

Ese filtrado sostenido consume energía mental. No suele sentirse como cansancio inmediato, sino como dificultad para concentrarse, mayor irritabilidad o sensación de saturación al final del día. El ruido de fondo no descansa, aunque parezca inofensivo.

Fuente: Nexofin

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