La marcha convocada por la CGT este miércoles contra la reforma laboral derivó en graves incidentes que le costaron $270 millones a la Ciudad de Buenos Aires. Según datos del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, los daños incluyeron la rotura de baldosas, vandalismo en mobiliario urbano y la afectación de 500 metros cuadrados de césped en la Plaza de los Congresos.
Ante los destrozos, el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, reclamó un endurecimiento de las penas contra los manifestantes: “El desastre que hicieron estos delincuentes no puede ser una contravención. Destruir bienes públicos tiene que ser un delito”.
