En la búsqueda de opciones “livianas”, muchos llenan el changuito con productos que prometen ser más saludables. Sin embargo, algunos de estos alimentos pueden generar hinchazón, gases o malestar digestivo, especialmente en personas sensibles. La clave no siempre está en las calorías, sino en cómo reacciona el cuerpo frente a ciertos ingredientes.
Los “engañosos” más comunes
Uno de los ejemplos clásicos son las galletitas integrales ultraprocesadas. Aunque suenen saludables, muchas contienen harinas refinadas, exceso de fibra añadida o edulcorantes que pueden provocar distensión abdominal.
