Videos que aparecen por todos lados, audios que se repiten sin parar o trends que de golpe invaden las redes. Detrás de muchos fenómenos virales hay mecanismos del cerebro que favorecen que cierto contenido se propague más rápido que otro. No es pura casualidad.
El efecto repetición
Cuanto más veces vemos algo, más familiar se vuelve para el cerebro. Esta familiaridad aumenta la sensación de que ese contenido “importa” o merece atención. Por eso muchos trends explotan después de varias exposiciones.
La recompensa social
