A sus 39 años, Sergio “Chiquito” Romero se retiró del fútbol profesional. Lo hizo por cuestiones familiares, a pesar de tener ofertas sobre la mesa para continuar atajando. Ahora, se lanzará como entrenador.
Los más escépticos fantaseaban con un regreso a Racing, pero la relación quedó completamente rota debido a su paso por Boca y sus declaraciones en su presentación en La Bombonera, pero la otra cara de la moneda fue que absolutamente nadie en Avellaneda le hizo sonar el teléfono al histórico arquero.
Agente libre desde diciembre, cuando finalizó su paso fugaz por Argentinos Juniors marcado por algunos errores puntuales y al que llegó sin demasiado rodaje, ya que en Boca había perdido la titularidad a manos de Brey y Marchesín, siendo relegado en la consideración también por la pelea con un plateísta tras perder un Superclásico en septiembre de 2024.
Su etapa por el equipo de La Ribera fue una montaña rusa de emociones: un debut que se hizo esperar, por sus frecuentes molestias en las rodillas, pero que supo recompensar con atajadas heroicas en las definiciones por penales de la Copa Libertadores 2023, el título que se escapó en el Maracaná en el tiempo extra. Luego, volvió a tener más lesiones y comenzó a cometer equivocaciones que le costaron caro.
“El hincha de Boca me tiene un respeto muy grande y cada vez que me cruza me pregunta por qué me fui. ¿Por qué fue? Creo que por el episodio con el hincha y porque el último año que me tocó atajar no fue igual al anterior. Si el grupo de 2023 ganaba la Libertadores, todos los que estábamos en ese momento hubiésemos tenido un margen todavía más grande para seguir adentro del club”, había dicho Romero sobre su ciclo en el Xeneize.
En su carrera futbolística resalta una extensa etapa en la Selección Argentina: desde las Juveniles, donde se consagró campeón mundial sub 20 en 2007 y se colgó la medalla olímpica en Beijing 2008, hasta la selección mayor, con la que acumuló récords, triunfos como también derrotas muy dolorosas que dejaron cicatriz que cada tanto vuelven a sangrar. Romero sigue siendo el arquero con más presencias en la historia del combinado nacional y fue subcampeón mundial en Brasil 2014 y de las Copas Américas de Chile 2015 y Estados Unidos 2016.
Su salto a Europa se dio a temprana edad e incluyó pasos en AZ Alkmaar de Países Bajos, Mónaco en Francia, Sampdoria y Venezia en Italia y Manchester United en Inglaterra donde levantó cuatro títulos, entre ellos una Europa League
Durante casi dos décadas de trayectoria, fue dirigido por numerosos técnicos reconocidos que fueron inculcándoles sus ideas. “Estoy preparado para cruzar la línea y empezar una carrera que seguramente será hermosa”, había asegurado Romer en una charla con DSports Radio
