Jueves, 15 de octubre 2026

Alan Capobianco trajo calma en la tormenta que atraviesa San Lorenzo

San Lorenzo consiguió un respiro necesario en medio de semanas turbulentas. El Ciclón goleó 5-0 a Deportivo Rincón por la Copa Argentina, en un resultado que trajo algo de calma a un equipo golpeado por una seguidilla de malas noticias y rendimientos irregulares.

El contexto no era el mejor ya que la dura derrota 5-2 frente a Defensa y Justicia, sumada al despido de Damián Ayude, había profundizado la crisis futbolística e institucional. A eso se agregaron dos bajas sensibles como las de Gastón Hernández y Ezequiel Cerutti ambos lesionados en el encuentro ante Boca, ambos con complicaciones ligamentarias en la rodilla que los dejarán cerca de ocho meses fuera de las canchas.

En este escenario adverso, la conducción interina de Alan Capobianco apostó por un planteo audaz. El entrenador armó un equipo ofensivo, con tres delanteros, buscando cambiar la cara del equipo y devolverle protagonismo en ataque. La respuesta fue inmediata y contundente dentro del campo de juego.

En la conferencia de prensa posterior, Capobianco, de apenas 32 años, fue más directo que los ataques de sus dirigidos: “No se si existe una persona más feliz que yo en el mundo. Sentí orgullo. Estoy muy tranquilo porque uno siempre busca y se prepara para estas oportunidades”.

San Lorenzo fue ampliamente superior desde el inicio, dominó las acciones y aprovechó cada oportunidad para marcar diferencias. Con eficacia y buen juego colectivo, el equipo fue construyendo una goleada que le permitió recuperar confianza y darle una alegría a su gente.

Más allá del resultado, que sirve para descomprimir tensiones, en Boedo saben que la situación de fondo todavía no está resuelta. La dirigencia continúa en la búsqueda de un nuevo entrenador, mientras el triunfo ante Deportivo Rincón funciona como un alivio momentáneo en medio de un presente que aún necesita respuestas a largo plazo.

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