La humedad puede cambiar por completo la forma en que se percibe la limpieza en casa, porque aunque se haya limpiado recientemente, el ambiente puede hacer que todo vuelva a sentirse pesado, con olor o incluso pegajoso, algo que no siempre se asocia directamente con este factor pero que tiene un impacto claro en el resultado. Entender cómo influye ayuda a ajustar mejor la rutina diaria.
La humedad favorece los olores
En ambientes con humedad, los olores tienden a concentrarse más y a permanecer por más tiempo, especialmente en textiles como cortinas, alfombras o repasadores, lo que hace que la vivienda no se sienta del todo limpia incluso después de haber ordenado o lavado.

