El conflicto que atraviesa Medio Oriente también tuvo impacto en el calendario deportivo internacional y obligó a reubicar una serie clave de handball. Ante este contexto, las selecciones de España e Israel llegaron a un acuerdo para disputar la eliminatoria en una sede neutral, priorizando la seguridad de ambos planteles y el normal desarrollo de la competencia.
La ciudad elegida fue Buenos Aires, que será escenario de los dos encuentros clasificatorios. Los partidos se jugarán en Villa Soldati, dentro de la Casa del Handball Argentino, un estadio preparado para recibir eventos de nivel internacional y que vuelve a poner al país en el mapa del deporte mundial.
Este cruce forma parte del camino rumbo al Mundial de handball 2027, que se disputará en Alemania. En ese sentido, España parte como favorita por su historia y jerarquía dentro de la disciplina, mientras que Israel buscará dar el golpe y acercarse a una clasificación inédita.
Más allá de lo estrictamente deportivo, la elección de Argentina como sede neutral refleja la confianza en su organización e infraestructura. Además, representa una oportunidad importante para que el país vuelva a albergar competencias internacionales.
