El Gobierno de Javier Milei decidió acelerar el plan de privatizaciones y concesiones con el objetivo de sumar dólares, reducir el peso del Estado en la economía y reforzar las reservas del Banco Central. Luego de obtener más de US$1080 millones desde el inicio de la gestión, el Ejecutivo proyecta captar entre US$2000 y US$3000 millones antes de fin de año.
La estrategia forma parte de las reformas impulsadas tras la aprobación de la Ley Bases y apunta a profundizar el proceso de desinversión estatal en empresas consideradas “no estratégicas” por la administración libertaria.
En la Casa Rosada aseguran que el avance de las privatizaciones es clave para sostener el programa económico, consolidar el superávit fiscal y generar nuevas fuentes de financiamiento sin incrementar la deuda.
Hasta el momento, el Estado ya consiguió ingresos por US$1081 millones a partir de distintas operaciones vinculadas a sectores industriales y energéticos. Entre ellas se encuentra la venta de IMPSA, la histórica metalúrgica mendocina que fue adquirida por ARC Energy en enero de 2025 por US$27 millones.
